Cósimo se perdió en su bosque
Sí, muchísimo tiempo sin publicar por acá. Pero al menos vuelvo con una explicación… y con una nueva oferta.
Este newsletter Cósimo fue producto de la claustrofobia que yo sentía, al igual que cientos de millones de personas, cuando se nos metió en los pulmones y en la psique la pandemia de covid 19. Como te habrá pasado a ti, empecé a vivir en pantallas y en libros la vida que no podía vivir en calles y parques. Como te habrá pasado a ti también, necesitaba conectar con los demás más allá de mi núcleo familiar o los empleados enmascarados de la farmacia. Resultado: un newsletter para compartir los hallazgos en series, películas, libros, álbumes, arte que se pudiera ver online, y hasta podcasts.
Con sus demoras y sus interrupciones, Cósimo duró unos años y cumplió su propósito. Por un buen tiempo todo iba bien y yo pudo enviar una entrega cada semana, como había prometido. Hasta que cambiaron las condiciones en que lo hacía.
Con otra realidad laboral, mi tiempo se hizo menos flexible. Además, me puse a investigar para una novela que se apoderó de mí, y de pronto todo lo que decidía leer tenía que ver con ella; ya no tenía chance de curar las lecturas de evasión que Cósimo defendía. A finales de 2024 tuve que sentarme a escribir otro libro a toda velocidad. Nunca olvidaba que algo tenía que hacer con Cósimo, que debía tomar una decisión, pero no hallaba cómo resolver ese problema, y sobre todo no quería cerrar Cósimo sin dar nada a cambio a quienes, entre tantísimas cosas que hay por leer y tan poco tiempo que tenemos para ello, decidieron suscribirse.
Esa es la explicación. Ahora voy con la oferta.
Sí, Cósimo se acabó, aunque seguirá en línea por si un día no hallas qué ver o leer y quieras revisar sus reseñas. Pero a partir del próximo domingo, publico un nuevo Substack.
Se llama Púlsares, como esos cuerpos celestes que nos hacen señas desde lo hondo del cosmos. Si te asomas a este primer post sabrás por qué le puse ese nombre y, si te llama la atención y cuadra con tus intereses del momento, también puedes suscribirte. Creo que, si eres de Venezuela, te va a hacer sentir en compañía tal como, espero, lo hizo Cósimo.
En todo caso, me encantaría tenerte por allá, abriendo aquella otra conversación. Gracias por haber trepado tras el barón de Rondó en sus exploraciones por las ramas de su bosque mágico. Quién sabe por dónde andará ahora.
¿Será que se lo tragó el llano? Es posible. Ojalá que pueda pronto responder esa pregunta, pero ya será en Púlsares.




Hola, gracias por despedirte de Cosimo tras tantos meses de silencio.
En lo personal, valoro la continuidad y la comunicación con los lectores, y la forma abrupta en que desapareció la publicación me dejó un poco desconectada.
Aun así, te deseo lo mejor en esta nueva etapa.
Me gusta la tecnología pero mis huesos y músculos no están al ritmo adecuado /autorización/ aceptación). De aca a que mi nieta o mi hijo pueda venir perderé la oportunidad. Bueno no estaba de Dios. Que datos te debo pasar Correo ya lo tienes atcolldea@gmail.com celular ??Cuidate y bendiciones desde Caracas Venezuela